El ingenio cubano: Un villaclareño crea un fogón versátil para...
En pocas palabras
Ante la escasez en Cuba, un residente de Caibarién ha ideado un fogón de hierro que funciona con leña o carbón, un claro ejemplo del ingenio popular para la supervivencia diaria.
Más detalles
Qué pasó
En el corazón de Caibarién, un villaclareño ha dado con una solución ingeniosa que resuena con la vida de muchos en la isla. Se trata de un fogón de hierro diseñado para adaptarse a los tiempos difíciles, permitiendo cocinar tanto con leña como con carbón.
Este artefacto de creación casera incorpora parrillas ajustables, aptas para preparar desde un café humeante hasta un arroz y, si la ocasión lo permite, hasta asados. Es una respuesta práctica y directa a la necesidad que impera en los hogares cubanos.
Dónde y cuándo
La historia de este invento se cocina a fuego lento en Caibarién, un pueblo de Villa Clara. La noticia, que llegó a principios de febrero de 2026, pone el foco en un hombre anónimo cuya creatividad se ha vuelto indispensable.
Este suceso ocurre en un contexto de escasez crónica, donde la inventiva nace en las casas, en los patios, en los balcones. Es el día a día de millones de cubanos, acostumbrados a estirar los recursos y a buscar soluciones donde otros solo ven problemas.
Por qué es importante
La importancia de este fogón trasciende su función básica de cocinar. Simboliza la realidad de un pueblo que, por más de sesenta años, ha tenido que reinventarse. Cada solución improvisada es una muestra de resistencia frente a las adversidades económicas.
Este tipo de inventos no solo alimentan cuerpos, sino también el espíritu de una comunidad. Ponen en evidencia cómo la falta de acceso a equipos y productos básicos convierte la inventiva en una estrategia de supervivencia cotidiana.
Qué dicen las partes
Los vecinos de Caibarién no tardaron en destacar el valor de este tipo de iniciativas. Aseguran que gracias a inventos como este, muchas familias logran alimentarse a diario, aunque la alegría se mezcla con un matiz de pesar.
"Resuelve, pero qué pena que el cubano tenga que desgastarse tanto para comer", comentó un residente local. Esta frase encapsula el sentir de muchos: la admiración por el ingenio, pero también la lamentación por la necesidad que lo impulsa.
Qué viene ahora
La lección de este fogón es clara: la innovación en Cuba rara vez surge de grandes laboratorios. Nace de los hogares, de la gente común que transforma materiales sencillos en herramientas vitales. La creatividad forzada por la necesidad seguirá siendo el motor de la vida en la isla.
Podemos esperar que el ingenio popular continúe produciendo soluciones similares. Este fogón no es solo un objeto; es un símbolo persistente de la resiliencia y la capacidad de adaptación de los cubanos frente a los desafíos diarios, una resistencia silenciosa que sigue contando su historia.
Compartir esta noticia
Elige cómo quieres compartir este artículo
El ingenio cubano: Un villaclareño crea un fogón versátil para enfrentar la escasez
En pocas palabras:
Ante la escasez en Cuba, un residente de Caibarién ha ideado un fogón de hierro que funciona con leña o carbón, un claro ejemplo del ingenio popular para la supervivencia diaria.