Díaz-Canel reitera culpas a EE.UU. sin soluciones ante la crisis...
En pocas palabras
Miguel Díaz-Canel, el gobernante cubano, reiteró sus culpas a Estados Unidos por la crisis del país, sin ofrecer autocrítica ni soluciones concretas a los problemas que afectan a la población.
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Qué pasó
El gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel, compareció ante la prensa en un encuentro que muchos esperaban ofreciera algún cambio. Sin embargo, la ocasión se convirtió en un repetido ejercicio de propaganda. Volvió a culpar a Estados Unidos por la situación del país, sin ofrecer soluciones ni un atisbo de autocrítica.
La esperanza de escuchar señales de diálogo o una voluntad de abrirse al exterior, incluso con Estados Unidos, se disipó rápidamente. Fue, una vez más, un discurso anclado en consignas conocidas, negando la realidad que a diario viven los cubanos.
Dónde y cuándo
La comparecencia de Díaz-Canel ocurrió el jueves 5 de febrero de 2026 en Cuba. Los medios presentes no fueron los habituales de la prensa occidental o independiente.
En su lugar, participaron voceros de regímenes aliados como Rusia y China, además de la prensa oficialista cubana. El ambiente careció de preguntas incómodas o un contraste real de información; todo siguió un guion preestablecido.
Por qué es importante
Esta comparecencia es importante porque frustró las expectativas, por pequeñas que fueran, de cambio. Millones de cubanos sufren apagones, escasez de alimentos y medicinas, y una inflación galopante. La población agotada esperaba respuestas o, al menos, un reconocimiento de la grave situación.
Al no haber soluciones ni una visión renovada, el discurso refuerza la percepción de un gobierno inmovilista. Esto cierra puertas a posibles diálogos y prolonga la incertidumbre sobre el futuro inmediato de la isla.
Qué dicen las partes
Díaz-Canel negó el colapso evidente que vive el país, apelando a la “resistencia creativa”, una frase que ya no resuena con la población. Como era de esperarse, culpó a Washington de la miseria y el deterioro económico, evadiendo cualquier responsabilidad propia.
Defendió la relación con Venezuela como un “intercambio justo” y condenó lo que llamó el “secuestro” de Nicolás Maduro. Mencionó un “apoyo internacional” que se limitó a Rusia, China y organizaciones vinculadas a partidos comunistas, lo que choca con el aislamiento de Cuba. Reiteró su disposición a dialogar con Estados Unidos “sin condiciones”, lo que se interpreta como una exigencia de concesiones sin ofrecer cambios internos.
Qué viene ahora
La comparecencia de Díaz-Canel dejó un mensaje claro: el gobierno no tiene intención de cambiar su rumbo. La retórica de prepararse para un “estado de guerra” solo contribuye a un clima de miedo y justifica un mayor control social.
Para el pueblo cubano, que anhela soluciones y un futuro distinto, esta intervención fue una amarga confirmación. El gobierno sigue atrapado en su propia narrativa, mientras la crisis en Cuba se agudiza y las excusas ya no son suficientes para una población que espera respuestas.
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Díaz-Canel reitera culpas a EE.UU. sin soluciones ante la crisis cubana
En pocas palabras:
Miguel Díaz-Canel, el gobernante cubano, reiteró sus culpas a Estados Unidos por la crisis del país, sin ofrecer autocrítica ni soluciones concretas a los problemas que afectan a la población.