Ulises Toirac: El Apagón Cubano, un Grito de Alerta para el...
En pocas palabras
El humorista cubano Ulises Toirac analiza la crisis energética y económica, advirtiendo que los apagones son síntoma de un problema mucho más profundo que afecta el futuro del país y la moral de su gente.
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Qué pasó
Hay días en que la realidad no solo aprieta, sino que se sienta encima y no se quiere levantar. Miles de "noticias" circulan sobre el cierre de combustible, el recrudecimiento de los apagones y la vida puesta en pausa por la falta de corriente. La situación de La Habana, con horas y horas a oscuras, no es una excepción: es un síntoma de algo más profundo.
Se puede debatir si esto responde a presiones externas o a una incapacidad de compra en el mercado internacional. Sin embargo, como bien señala Toirac, la verdad es sencilla: sin dinero no hay combustible, sin combustible no hay producción, y sin producción no hay desarrollo. Un ciclo cruel y vicioso que no encuentra solución.
Dónde y cuándo
El humorista y comunicador Ulises Toirac compartió estas reflexiones a finales de enero de 2026, ofreciendo una mirada cruda y sin adornos a la realidad cubana. Su observación se centra en la extendida ola de apagones que azota a la isla, con la capital, La Habana, experimentando largas jornadas en la oscuridad. Este escenario ha paralizado la cotidianidad de muchos cubanos.
Por qué es importante
Este panorama es crucial porque los cortes eléctricos trascienden la mera molestia doméstica. Representan fábricas detenidas, servicios esenciales paralizados, pequeños negocios que se ahogan y alimentos que no se pueden conservar. Es la pobreza misma convertida en rutina, y la ausencia de porvenir transformada en paisaje.
Toirac advierte que esta crisis tiene consecuencias humanas directas: personas enfermas, en riesgo de muerte, mal alimentadas, carentes de higiene y sin acceso a medicinas vitales. La economía nacional, según su análisis, nunca logró ser autosuficiente y, en lugar de corregir sus fallas estructurales, estas se han profundizado, llevando al país a una caída en espiral.
Qué dicen las partes
Ulises Toirac reconoce que las medidas impuestas por Estados Unidos, ya sean bloqueo o embargo, buscan intensificar la crisis. Pero, al mismo tiempo, señala que la política cubana ha mantenido durante décadas una postura de confrontación frente a las demandas de Washington. Menciona el apoyo a movimientos de izquierda, el unipartidismo y el asilo a figuras buscadas por la ley como parte integral de esta compleja dinámica.
El comunicador subraya que, aunque una fracción de la población aún respalda el sistema actual —ya sea por necesidad, por doble moral o por una sincera fe en la recuperación—, esta no representa la totalidad. La realidad es una sociedad marcada por desigualdades profundas, donde conviven ricos y extremadamente pobres, contradiciendo la noción de una sociedad justa, por más que se repitan consignas.
Qué viene ahora
Para Toirac, el camino actual no ofrece una salida; al contrario, augura más distorsiones económicas y menores probabilidades de recuperación, con crecientes segmentos de la población sumidos en la miseria. Rechaza tanto la violencia explícita como la violencia silenciosa de la pobreza, que también mata, desgasta y expulsa.
La pregunta clave no es solo quién tiene la culpa, sino qué quedará cuando todo se cierre: ¿la resignación? ¿El sálvese quien pueda? ¿O el "holocausto social" de una nación que se resigna a sobrevivir en lugar de vivir plenamente? Toirac hace un llamado a una reflexión más profunda y crítica, rechazando la tendencia de culpar solo a factores externos o internos de forma aislada.
Si persistimos en mirar solo "el pedacito" del problema, el apagón no será únicamente eléctrico; será también de ideas, de futuro y del coraje indispensable para cambiar aquello que, evidentemente, no está funcionando.
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Ulises Toirac: El Apagón Cubano, un Grito de Alerta para el Futuro
En pocas palabras:
El humorista cubano Ulises Toirac analiza la crisis energética y económica, advirtiendo que los apagones son síntoma de un problema mucho más profundo que afecta el futuro del país y la moral de su gente.