Trabajadores de Renté Confirman Agudización de la Crisis...
En pocas palabras
Trabajadores de la termoeléctrica Renté alertan que la crisis eléctrica en Cuba se agudiza, con equipos viejos y combustible escaso, provocando apagones prolongados.
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Qué pasó
Desde las entrañas de la Termoeléctrica “Antonio Maceo”, conocida por todos como Renté, los trabajadores levantan la voz. Dicen que el panorama de la electricidad en la isla, lejos de mejorar, se ha puesto más oscuro.
Lo que hace más de un año se negaba de frente, ahora se siente en cada pieza vibrante y en cada motor que apenas aguanta. La generación eléctrica vive al límite, sin respiro ni remedios cercanos a la vista.
Dónde y cuándo
Estamos en febrero de 2026. La historia se cuece en Santiago de Cuba, en el corazón de la termoeléctrica Renté. Allí, donde los obreros de la “zona caliente” dan el pecho cada día, la maquinaria vieja y remendada es la protagonista.
Cuentan que las tres unidades que funcionan parecen más de museo que de siglo XXI. La capacidad real de lo que producen se queda corta, muy corta, para lo que el país necesita de verdad.
Por qué es importante
Esto no es un problema de números fríos. Los 1200 megawatts diarios que apenas se alcanzan no bastan para mover la economía, ni para encender los servicios, ni para darle luz estable a los hogares. Significa que los apagones largos y sin aviso se han vuelto parte del paisaje.
Desde la mesa de la cocina hasta la producción más urgente, la fragilidad eléctrica frena la vida y el desarrollo. La escasez de combustible para los motores de respaldo termina de dibujar un cuadro de incertidumbre que nos afecta a todos.
Qué dicen las partes
Mientras desde fuera llegan comunicados que suenan a optimismo, los que sudan la camisa en la planta describen una realidad bien distinta. Aseguran que la raíz del mal viene de lejos, de años donde el mantenimiento profundo se quedó en el olvido y las inversiones se guardaron en un cajón.
Hablan de piezas que se inventan, que se adaptan, porque no hay repuesto nuevo. Dicen que el sistema “sobrevive a base de inventiva”, pero que esa inventiva tiene un límite. Y no es solo el metal que se desgasta, también la moral de los trabajadores que se sienten abandonados y con salarios que no les llegan.
Qué viene ahora
Con este panorama, la estabilidad eléctrica parece un horizonte lejano. Los obreros son claros: sin billetes frescos para invertir de verdad y sin un suministro de combustible que no cojee, el sistema seguirá en la cuerda floja. Lo que empezó como un simple aviso técnico, se ha vuelto, según ellos, una crisis grande, bien grande, de esas que no se sabe cómo van a terminar.
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Trabajadores de Renté Confirman Agudización de la Crisis Eléctrica en Cuba
En pocas palabras:
Trabajadores de la termoeléctrica Renté alertan que la crisis eléctrica en Cuba se agudiza, con equipos viejos y combustible escaso, provocando apagones prolongados.