Santiago de Cuba: Aguas Residuales Invaden Cuerpo de Guardia de...
En pocas palabras
Pacientes del Hospital "Juan Bruno Zayas" en Santiago de Cuba denuncian la crítica situación en Ginecología, donde aguas residuales han inundado las áreas, creando un foco insalubre y riesgoso.
Más detalles
Qué pasó
En el cuerpo de guardia de Ginecología del Hospital "Juan Bruno Zayas", en Santiago de Cuba, la escena es más propia de un desastre que de un centro médico. Aguas residuales, sin freno, se han desbordado por pasillos y salas de atención.
Filtraciones constantes han transformado este espacio vital en un peligroso foco de insalubridad. El suelo resbaladizo y el aire pesado por el mal olor son ahora la bienvenida habitual.
Pacientes y sus acompañantes, muchos de ellos mujeres embarazadas, se ven obligados a sortear charcos permanentes. Es una realidad cruda que hace imposible cualquier atención médica digna o segura en un área tan delicada.
Las imágenes compartidas por usuarios, así como los testimonios, pintan un panorama desolador. Muestran paredes manchadas de humedad y rincones donde el agua contaminada se acumula sin piedad, un testimonio claro de un problema grave.
Dónde y cuándo
Esta dramática situación ocurre en el Hospital Clínico Quirúrgico "Juan Bruno Zayas", una institución de referencia en Santiago de Cuba. Las últimas denuncias y pruebas gráficas que circulan por redes datan del jueves 22 de enero de 2026.
El centro, que debería ser un refugio de salud, se ha convertido en un desafío diario. Quienes acuden en busca de auxilio, especialmente mujeres en estado de gestación, se topan con un ambiente adverso y peligroso para su bienestar.
Desde la recepción hasta los consultorios, el aire viciado y el riesgo constante de una infección son parte del paisaje. Es una ironía amarga que justo en un lugar destinado a proteger la vida, esta se vea amenazada por las condiciones más básicas.
El hecho de que esta situación se mantenga sin solución aparente subraya una preocupante falta de gestión. La pasividad ante un problema tan evidente agrava la angustia de los que dependen de estos servicios.
Por qué es importante
La presencia de aguas residuales en un hospital no es un mero inconveniente; es una alerta roja de salud pública. Expertos en sanidad pública señalan que eleva drásticamente el riesgo de brotes y enfermedades infecciosas.
Esta realidad compromete directamente la seguridad de las pacientes, en particular las embarazadas, quienes son más susceptibles a infecciones. También expone al personal médico y de enfermería a condiciones laborales insalubres y peligrosas.
En un área tan vital como Ginecología, la asepsia y la esterilidad son requisitos absolutos. Comprometer estos principios básicos debido a fallas estructurales o de mantenimiento es una negligencia que atenta contra el juramento hipocrático.
No se trata solo de comodidad, sino de dignidad humana y del derecho fundamental a una atención médica de calidad. Esta situación refleja una falla sistémica que va más allá de un simple desperfecto.
Qué dicen las partes
Las voces de los afectados resuenan con desesperación y hartazgo. Una paciente, con el peso de la situación, resumió el sentir colectivo con una frase contundente: "Todo eso es agua de mierda".
Esta expresión no solo describe el problema físico, sino también el sentimiento de abandono y frustración ante la inacción. Las quejas se extienden a través de redes y contactos personales, evidenciando un malestar generalizado.
Sin embargo, hasta el momento, el silencio es la única respuesta oficial de las autoridades sanitarias. No ha habido comunicados sobre planes de reparación, cierres temporales del área o medidas de contingencia para proteger a pacientes y personal.
La falta de información y transparencia agudiza la incertidumbre y la preocupación de la población. Este vacío de liderazgo alimenta la percepción de que la salud pública no es una prioridad urgente para algunos decisores.
Qué viene ahora
La gravedad de la situación exige una respuesta inmediata y enérgica por parte de las autoridades de salud. El primer paso crucial es abordar y reparar las filtraciones de manera definitiva.
Luego, es indispensable llevar a cabo una limpieza profunda y una desinfección exhaustiva de todo el cuerpo de guardia. Solo así se podrá transformar este espacio en un ambiente seguro e higiénico, digno de su propósito.
Adicionalmente, se espera la implementación urgente de protocolos de atención temporal. Esto es vital para asegurar que pacientes y trabajadores no sigan expuestos a condiciones insalubres mientras se realizan las reparaciones mayores.
La comunidad de Santiago de Cuba, en particular las mujeres y familias afectadas, espera respuestas claras y soluciones efectivas. La salud y la vida de los recién nacidos y sus madres no pueden esperar un día más por la acción gubernamental.
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Santiago de Cuba: Aguas Residuales Invaden Cuerpo de Guardia de Ginecología
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Pacientes del Hospital "Juan Bruno Zayas" en Santiago de Cuba denuncian la crítica situación en Ginecología, donde aguas residuales han inundado las áreas, creando un foco insalubre y riesgoso.