Mipymes privadas, motor esencial para la comida en Cuba
En pocas palabras
Las micro, pequeñas y medianas empresas privadas son ahora importadoras fundamentales para la industria alimentaria estatal cubana, potenciando la producción de alimentos y bebidas en 2025.
Más detalles
Qué pasó
En el panorama económico de la Isla, las mipymes privadas han tejido un papel protagónico. Se han vuelto el pulso que bombea las materias primas hacia la industria alimentaria estatal. Es una consolidación que las coloca en el centro de la mesa, literalmente.
Esto significa que gran parte de lo que se procesa y consume en Cuba depende ahora de la capacidad importadora de estos pequeños y medianos emprendimientos.
Dónde y cuándo
La noticia toma forma en Cuba, con datos revelados por el propio Ministro de la Industria Alimentaria, Alberto López Díaz. Fue en una entrevista con Granma, donde se hizo un balance hasta finales de 2025.
Se habló de más de cuatro mil contratos firmados entre las mipymes y las empresas estatales. Gracias a estos vínculos, el año pasado se lograron producir más de 68 mil toneladas de alimentos. También se alcanzaron más de un millón de hectolitros de refrescos y cervezas.
Por qué es importante
Este entramado económico es vital. Afecta directamente lo que llega a la mesa de los cubanos, desde la comida procesada hasta las bebidas. Las mipymes están llenando un hueco crucial en la cadena de suministro.
Su capacidad de importar, que superó los 2 mil millones de dólares en 2025, muestra su peso. Sin ellas, la producción estatal de muchos renglones se vería aún más comprometida, marcando una dependencia creciente del sector privado.
Qué dicen las partes
El Ministro López Díaz subrayó la necesidad de estos encadenamientos. Reconoció, sin embargo, que no todas las entidades estatales han sabido aprovechar estas puertas abiertas. La ley, según sus palabras, solo exige que todo se haga con transparencia y dentro de sus marcos.
Puso como ejemplo la Empresa Provincial Productora de Alimentos de Holguín, donde los vínculos con el sector privado han dado buenos frutos. Es un llamado a que otras empresas estatales sigan el mismo camino.
Qué viene ahora
Las proyecciones apuntan a que las importaciones privadas seguirán al alza, con una expectativa de alcanzar los 2,600 millones de dólares en 2026. Esto dibuja un futuro donde la iniciativa privada tendrá un peso aún mayor en la economía.
El desafío está en expandir estos lazos y que más entidades estatales se sumen. Se espera también un desarrollo en los vínculos con los pescadores privados, aunque aún estén en sus inicios. La mirada está puesta en cómo estos actores continuarán modelando el abasto del país.
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Mipymes privadas, motor esencial para la comida en Cuba
En pocas palabras:
Las micro, pequeñas y medianas empresas privadas son ahora importadoras fundamentales para la industria alimentaria estatal cubana, potenciando la producción de alimentos y bebidas en 2025.