México bajo el ojo de Trump por el envío de petróleo a Cuba
En pocas palabras
México se encuentra en una encrucijada diplomática. La orden ejecutiva de Donald Trump sobre el petróleo a Cuba presiona a la administración de Claudia Sheinbaum, afectando las relaciones bilaterales y la economía mexicana.
Más detalles
Qué pasó
México se ha topado con una de esas encrucijadas que marcan el día a día. Desde que Donald Trump regresó a la presidencia de Estados Unidos, la cuerda que une a ambos países se ha tensado, sobre todo por un asunto: el petróleo que llega a Cuba desde tierras mexicanas.
Una nueva orden ejecutiva firmada por Trump autoriza sanciones y aranceles a cualquier país que decida abastecer de crudo a la Isla. Esto deja al Palacio Nacional de México entre la espada y la pared, con Washington en un lado y La Habana en el otro.
Dónde y cuándo
Esta situación se desata a finales de enero de 2026. México, a través de Pemex, se había convertido en un proveedor clave de petróleo y diésel para Cuba en los últimos meses. Oficialmente, estos envíos se justificaban como contratos comerciales y una mano amiga humanitaria.
Esos combustibles eran un salvavidas para el maltrecho sistema eléctrico cubano, inmerso en una crisis energética que no cede. La orden de Trump cambia todo el mapa, dejando a México en una posición de riesgo directo con su mayor socio económico.
Por qué es importante
La amenaza de aranceles y sanciones comerciales es real. Cualquier movimiento en falso podría golpear de lleno las exportaciones estratégicas de México y poner en jaque el tratado comercial con Estados Unidos. La economía mexicana tiene mucho en juego.
Además, hay un asunto de números: Cuba le debe a México más de 1.500 millones de dólares por el combustible enviado en 2025. Con la Isla en apuros financieros, no hay indicios de que esa deuda pueda saldarse pronto. Seguir enviando petróleo es, en la práctica, aumentar un crédito difícil de recuperar.
Qué dicen las partes
Antes de que Trump firmara la orden, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió con firmeza los envíos a Cuba. Negó rotundamente que su gobierno estuviera cediendo a presiones externas de ningún tipo.
Sin embargo, tras el anuncio de Trump, un silencio notable ha caído sobre el asunto. Hasta el momento, no ha habido ninguna declaración oficial que aclare si México mantendrá su política energética hacia Cuba o si evalúa dar un giro para evitar las posibles sanciones.
Qué viene ahora
Este vacío de información alimenta la incertidumbre y deja una pregunta en el aire. México tiene que decidir si prioriza un lazo histórico y político con Cuba, asumiendo los costos económicos que ello implica, o si protege su vital vínculo estratégico con Estados Unidos, a riesgo de enfriar su relación con La Habana.
La cuestión ya no es solo qué camino tomará la presidenta Sheinbaum, sino cuánto está dispuesto México a arriesgar en este complejo juego diplomático. Cada paso cuenta, y las consecuencias serán inmediatas.
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México bajo el ojo de Trump por el envío de petróleo a Cuba
En pocas palabras:
México se encuentra en una encrucijada diplomática. La orden ejecutiva de Donald Trump sobre el petróleo a Cuba presiona a la administración de Claudia Sheinbaum, afectando las relaciones bilaterales y la economía mexicana.