Manuel Marrero exige un cambio radical en la gestión de los...
En pocas palabras
El primer ministro Manuel Marrero exigió un cambio de mentalidad radical a los gobiernos locales en Ciego de Ávila y Sancti Spíritus para enfrentar la crisis económica y mejorar la producción de alimentos.
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Qué pasó
El primer ministro de Cuba, Manuel Marrero Cruz, ha puesto el dedo en la llaga, pidiendo un "cambio de mentalidad radical" a los gobiernos locales. Sucedió en reuniones extraordinarias que sostuvo con autoridades en Ciego de Ávila y Sancti Spíritus. La exigencia es clara: no se puede seguir como si la cosa no apretara, la situación económica del país pide otra manera de hacer las cosas.
Marrero fue directo. Dijo que hay que transformar los métodos de trabajo desde la base, desde el municipio. Para él, es ahí donde se esconden muchas trabas que no dejan que la producción avance.
Dónde y cuándo
La cita fue en dos provincias del centro de la isla: Ciego de Ávila y Sancti Spíritus, el sábado 24 de enero de 2026. En esos consejos provinciales, se encontraron los máximos dirigentes del Gobierno con las autoridades de cada territorio. El ambiente que se respira en la isla es de escasez, con cortes de energía, precios altos y problemas para conseguir lo más básico. Es en este marco que llegan las palabras fuertes del primer ministro.
Las discusiones se centraron en la urgencia, en cómo sacar la cabeza en medio de tantas dificultades. La mirada estaba puesta en la tierra, en el campo, pero también en la administración de cada rincón del país.
Por qué es importante
Las palabras de Marrero no son un capricho. Apuntan a un nervio central: la crisis económica que ahoga a muchas familias cubanas. Un cambio en la gestión local, sobre todo en la producción de alimentos, afecta directamente el plato en la mesa de la gente. Es la promesa, o la exigencia, de que las cosas se muevan para que la vida cotidiana no sea tan cuesta arriba.
Si los municipios no identifican y resuelven sus problemas internos, el impacto se siente en todo el país. La producción de comida es un asunto de seguridad nacional, y si los territorios gastan más de lo que producen, el hueco se hace grande para todos.
Qué dicen las partes
Marrero, con su autoridad, señaló que no se puede seguir con la inercia, que el momento demanda otra cosa. Insistió en la necesidad de elevar la gestión y el control para que los resultados económicos y sociales se vean en la calle, en la gente.
Por su parte, las autoridades provinciales presentaron un panorama de programas, resultados y, claro, las dificultades de siempre: falta de insumos, combustible, transporte. El Gobierno, a la vez, insiste en que las limitaciones vienen de afuera, pero también de errores internos que hay que corregir con más rigor.
Qué viene ahora
Se espera más presión y seguimiento sobre los gobiernos locales. La orden es clara: acelerar la entrega de tierras ociosas, aprovechar mejor las que ya se usan y apretar la supervisión en el campo. Los cuadros administrativos serán evaluados por lo que realmente hagan en sus territorios, no por lo que digan.
Además, se asoma un cambio en algunos medios estatales, que podrán buscar dinero por publicidad, aunque sigan recibiendo una ayuda del presupuesto. Todo forma parte de un engranaje de control para ver si las políticas económicas logran, al fin, cambiar el rumbo del día a día en Cuba.
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Manuel Marrero exige un cambio radical en la gestión de los gobiernos locales cubanos
En pocas palabras:
El primer ministro Manuel Marrero exigió un cambio de mentalidad radical a los gobiernos locales en Ciego de Ávila y Sancti Spíritus para enfrentar la crisis económica y mejorar la producción de alimentos.