La presión de EEUU en el Caribe busca frenar la formación médica...
En pocas palabras
Estados Unidos intensifica la presión diplomática en el Caribe para que países como Santa Lucía dejen de enviar estudiantes de Medicina a Cuba, afectando la cooperación y sostenibilidad sanitaria regional.
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Qué pasó
Desde los pasillos de Washington, un mensaje claro y con fuerza ha comenzado a reverberar en las naciones caribeñas, marcando el paso de una nueva fase en las relaciones regionales. La administración estadounidense ha decidido intensificar su estrategia diplomática, poniendo el foco directamente en la influencia que Cuba ejerce a través de su programa de formación de profesionales de la salud.
Esta movida no es sutil; busca de manera directa persuadir a varios países del Caribe para que revisen, limiten o, en el caso más extremo, suspendan por completo el envío de sus estudiantes de Medicina a la Isla caribeña. Es una política que busca redefinir los lazos históricos de cooperación en un sector tan vital como la sanidad.
Dónde y cuándo
La confirmación más reciente de esta presión llegó desde Santa Lucía, una pequeña nación insular que ahora se encuentra en el centro de esta disputa geopolítica. Su primer ministro, Philip J. Pierre, no dudó en hacer pública la solicitud explícita de Washington a su gobierno, pidiendo que se prohíba a los ciudadanos santalucenses continuar sus estudios médicos en universidades cubanas.
Esta revelación tuvo lugar en el marco del Segundo Congreso Mundial sobre Disparidades Raciales y Étnicas en Salud, un evento celebrado en Castries, la capital de Santa Lucía. La política emana de la Casa Blanca, con el presidente Donald Trump liderando la administración desde enero de 2025, y su objetivo es claro: reconfigurar el panorama de la cooperación internacional en la región.
Históricamente, muchos médicos que hoy atienden a la población de Santa Lucía y otras islas caribeñas han recibido su educación en Cuba, gracias a un sistema de becas y convenios que ha durado décadas. Esta situación es la que Washington ahora pretende alterar.
Por qué es importante
La importancia de esta presión estadounidense no puede subestimarse, especialmente para naciones con recursos limitados en el Caribe. Para ellas, la formación médica en Cuba no es solo una opción, sino a menudo la principal vía para garantizar una atención sanitaria adecuada a sus poblaciones, que dependen en gran medida de estos profesionales.
El modelo de cooperación médica cubana, que incluye tanto la formación de estudiantes extranjeros en la Isla como el despliegue de brigadas médicas en el exterior, ha sido un pilar fundamental para estos países. Ha permitido cubrir carencias y fortalecer sistemas de salud que, de otra forma, tendrían dificultades para sostenerse.
Desde la perspectiva de la administración estadounidense, sin embargo, estas misiones y la formación de estudiantes extranjeros son mucho más que una simple ayuda humanitaria. Washington las considera una fuente significativa de financiamiento para el gobierno cubano, además de un vehículo para la proyección de influencia política e ideológica en la región. El impacto en la economía cubana es, para Estados Unidos, un punto clave de presión.
Qué dicen las partes
El primer ministro Philip J. Pierre ha expresado una profunda preocupación ante las posibles repercusiones de estas demandas. Su inquietud se centra en cómo los países con economías más frágiles podrían mantener la sostenibilidad de sus servicios de salud si se corta una fuente tan vital de formación y apoyo médico.
Por su parte, el gobierno de Estados Unidos sostiene que los profesionales de la salud cubanos que participan en estas misiones son víctimas de un sistema de explotación laboral. Alegan que el gobierno de La Habana retiene una porción considerable de los salarios de estos médicos, beneficiándose económicamente de su trabajo.
Las estimaciones oficiales de Washington indican que Cuba podría estar obteniendo entre 6.000 y 8.000 millones de dólares anuales por la exportación de estos servicios profesionales, principalmente médicos. Esta cifra representaría más del 40% de los ingresos por servicios de la Isla, lo que explica por qué su reducción es un objetivo central de la actual ofensiva diplomática.
Qué viene ahora
Los efectos de esta presión ya se hacen visibles en el Caribe. Algunos países, ante la insistencia de Washington, han comenzado a reevaluar y modificar sus acuerdos de cooperación con La Habana. Un ejemplo claro es Antigua y Barbuda, que ha tomado la decisión de reemplazar a los médicos cubanos en su territorio por profesionales procedentes de Ghana, buscando alternativas para su sistema de salud.
Además, Estados Unidos ha extendido su llamado a otras naciones caribeñas, incluyendo Bahamas y Granada, instándolas a seguir un camino similar y reducir sus lazos de cooperación con Cuba en el ámbito médico. Esto sugiere una campaña sostenida y de amplio alcance en la región.
La estrategia estadounidense no solo busca mermar económicamente al gobierno cubano al cortar una de sus principales fuentes de divisas, sino también limitar lo que percibe como su proyección política y cultural. Mientras tanto, los países caribeños se ven obligados a navegar este complejo escenario geopolítico, buscando soluciones para mantener la atención médica de sus ciudadanos en un contexto de crecientes tensiones internacionales.
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La presión de EEUU en el Caribe busca frenar la formación médica cubana
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Estados Unidos intensifica la presión diplomática en el Caribe para que países como Santa Lucía dejen de enviar estudiantes de Medicina a Cuba, afectando la cooperación y sostenibilidad sanitaria regional.