Guantánamo: El Regreso al Horno de Leña y al Trabajo Manual por...
En pocas palabras
Guantánamo retrocede a métodos de antaño. La escasez de combustible y energía obliga a las panaderías a usar hornos de leña y amasado manual, revelando la fragilidad alimentaria de la provincia.
Más detalles
Qué pasó
En Guantánamo, la provincia más oriental de Cuba, la vida cotidiana ha dado un salto hacia atrás. La severa crisis energética y la escasez de combustible han forzado a la provincia a vivir en una especie de emergencia económica.
Para producir el pan, un alimento básico en cada mesa, la solución ha sido desenterrar el pasado. Las panaderías, antes modernas, ahora dependen de hornos de leña y del esfuerzo humano para funcionar.
Esto significa que las amasadoras eléctricas, sin corriente estable, están paradas. La única salida es amasar a mano, con fuerza y constancia, una tarea que ha recaído incluso en oficinistas y técnicos.
Dónde y cuándo
Esta realidad se vive en Guantánamo, la provincia más oriental del archipiélago, según reportes de febrero de 2026. Es en sus calles y panaderías donde esta transformación se ha vuelto palpable.
Panaderías que tenían hornos de leña guardados, ahora los han reactivado por pura necesidad. Los vehículos de reparto, sin diésel, han sido sustituidos por bicitaxis, triciclos y hasta coches de tracción animal.
La imagen es de un pueblo que se adapta, pero con la fatiga del trabajo manual y la improvisación a flor de piel.
Por qué es importante
Esta situación es un espejo de la fragilidad del sistema alimentario cubano ante una crisis energética profunda. El retroceso a métodos que parecían olvidados subraya la vulnerabilidad de la infraestructura.
Afecta directamente a la calidad de vida de los guantanameros, quienes dependen de un pan que ahora se elabora bajo condiciones precarias y con insumos deficientes. La normalidad se ha vuelto una prueba de resistencia.
Qué dicen las partes
Las autoridades provinciales de Guantánamo aseguran que mantienen estrictos controles sanitarios para garantizar la higiene del pan. Sin embargo, en el día a día de las panaderías, la realidad es otra.
Las condiciones de polvo, calor y la manipulación constante en un proceso tan manual, hacen que los protocolos teóricos sean difíciles de aplicar eficazmente. La brecha entre lo dicho y lo vivido es evidente.
Qué viene ahora
Mientras la crisis energética y la escasez de combustible persistan, Guantánamo seguirá operando bajo esta economía de emergencia. La dependencia de hornos de leña y el trabajo manual será la norma, no la excepción.
La calidad del pan continuará siendo un desafío, con harinas cuestionables y procesos forzados. Los guantanameros deberán seguir enfrentando la incertidumbre en la mesa, esperando un giro que aún no se vislumbra.
Compartir esta noticia
Elige cómo quieres compartir este artículo
Guantánamo: El Regreso al Horno de Leña y al Trabajo Manual por la Crisis Energética
En pocas palabras:
Guantánamo retrocede a métodos de antaño. La escasez de combustible y energía obliga a las panaderías a usar hornos de leña y amasado manual, revelando la fragilidad alimentaria de la provincia.