Guantánamo regresa a la leña y el amasado manual para garantizar...
En pocas palabras
Ante la escasez de combustible y electricidad, Guantánamo retoma hornos de leña y amasado manual para asegurar la producción de pan, mostrando un retroceso significativo.
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Qué pasó
En la provincia de Guantánamo, el pan de cada día, ese que acompaña la canasta normada, ha tomado un sabor antiguo. La crisis de combustible y electricidad ha forzado a un regreso en el tiempo, reviviendo viejos métodos para no dejar vacías las mesas.
Hablamos de hornos de leña, que vuelven a humear con esfuerzo, y del amasado a mano, una labor que parecía olvidada en las grandes producciones. El objetivo es claro: que el pan no falte, aunque el camino para hacerlo sea cada vez más cuesta arriba.
Dónde y cuándo
Esto sucede ahora mismo, en febrero de 2026, por toda la provincia de Guantánamo. Desde los rincones más apartados hasta las cabeceras municipales y la misma capital provincial, el desafío es palpable.
Las panaderías, antes modernas, ahora buscan soluciones en lo más elemental. Veintidós hornos de leña, que estaban en desuso, han sido reparados a toda prisa para poder dar abasto, mientras los motores de las amasadoras eléctricas descansan en silencio.
Por qué es importante
La situación de Guantánamo es un espejo que refleja la dura realidad del país. Que una provincia entera deba regresar a la leña y al esfuerzo manual para un alimento tan básico como el pan, habla de una crisis profunda.
No es solo un cambio de tecnología, es un golpe a la cotidianidad, un recordatorio de cómo la falta de recursos deshilacha la infraestructura y obliga a la gente a adaptarse a condiciones cada vez más precarias.
Qué dicen las partes
Las autoridades locales han salido al paso, confirmando la reorganización del personal y la puesta en marcha de los hornos de leña. Aseguran que, a pesar del cambio, la calidad del pan para el pueblo guantanamero se mantendrá.
Piden “apoyo y comprensión”, reconociendo que estas “condiciones excepcionales” generan molestias. Hablan de un esfuerzo colectivo para que el alimento esencial siga llegando a cada bodega.
Qué viene ahora
El futuro inmediato para el pan en Guantánamo seguirá atado a estos métodos tradicionales. La distribución también se transforma, con bicitaxis, triciclos y coches de tracción animal sustituyendo a los vehículos a motor.
La esperanza es que el pueblo se adapte y que el ingenio cubano logre mantener a flote la producción, aunque la vista esté puesta en cuándo se podrá regresar a sistemas más eficientes. Mientras tanto, la leña y las manos seguirán marcando el ritmo del pan en la provincia oriental.
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Guantánamo regresa a la leña y el amasado manual para garantizar el pan diario
En pocas palabras:
Ante la escasez de combustible y electricidad, Guantánamo retoma hornos de leña y amasado manual para asegurar la producción de pan, mostrando un retroceso significativo.