El tanquero Emilia regresa vacío y agrava la crisis de gas...
En pocas palabras
El tanquero cubano Emilia volvió a Cienfuegos sin cargar gas licuado, confirmando la profundización de la crisis de GLP en la isla, afectada por nuevas sanciones de EE. UU. y falta de divisas.
Más detalles
Qué pasó
Después de varias semanas de espera, el tanquero Emilia, ese buque que lleva la bandera cubana y es el alma del transporte de gas licuado de petróleo (GLP) en la isla, por fin se movió. Pero su llegada al puerto de Cienfuegos fue una noticia amarga, un trago más de la misma botella.
El barco arribó completamente vacío. Se confirma así, sin rodeos, el peor escenario posible para miles de familias cubanas que dependen del gas para su día a día.
Dónde y cuándo
La travesía del Emilia comenzó en Santiago de Cuba, con la mirada puesta en Jamaica, uno de los proveedores habituales de GLP. La idea era recargar en Kingston, como tantas otras veces, pero el tiempo y la política jugaron en contra.
El buque llegó a aguas jamaicanas justo antes de que entrara en vigor una nueva orden ejecutiva del presidente Donald Trump. Esa orden sanciona a cualquier país que suministre combustible a Cuba, y así, la operación, tan necesaria, se frustró en los primeros días de febrero de 2026.
Por qué es importante
Esto no es solo un barco que llega sin carga, es un golpe directo a la mesa de cada casa cubana. La escasez de GLP obliga a las familias a ingeniárselas como pueden, usando leña, carbón o esa electricidad que va y viene, para poder cocinar.
La situación, que las propias autoridades ya reconocían como crítica en 2025, con ventas casi nulas de gas, solo se agrava. Todo esto empuja a un deterioro constante de la vida social y sanitaria, y pone al descubierto la fragilidad del sistema energético cubano, sin un colchón que amortigüe estos golpes.
Qué dicen las partes
El experto Jorge Piñón, de la Universidad de Texas en Austin, fue claro al explicar la cadena de eventos. Apuntó directamente a la combinación fatal de los plazos y la política, especialmente la nueva orden de Trump, como el nudo del problema.
Los datos de seguimiento marítimo no mienten: el Emilia entró a Jamaica con un calado de 8,4 metros y salió con el mismo, prueba irrefutable de que no cargó nada. Por su parte, la terminal de Cienfuegos, vital para el almacenamiento y reparto de GLP en el occidente del país, sigue viendo cómo sus capacidades se quedan en vacío.
Qué viene ahora
Cada movimiento del Emilia se seguirá mirando con lupa, como un termómetro de la situación. El barco pasa largos ratos inactivo, lo que ya es un síntoma de las restricciones financieras de la isla, la falta de divisas y las compras que solo se pueden hacer a cuentagotas.
Con el cerco sancionador cada vez más apretado y la dependencia de intermediarios regionales, la tarea de asegurar un suministro estable de GLP se vuelve un rompecabezas más difícil. Miles de hogares cubanos seguirán, tristemente, a la expectativa, con la incertidumbre sobre cuándo llegará de nuevo ese recurso tan básico y esencial.
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El tanquero Emilia regresa vacío y agrava la crisis de gas licuado en Cuba
En pocas palabras:
El tanquero cubano Emilia volvió a Cienfuegos sin cargar gas licuado, confirmando la profundización de la crisis de GLP en la isla, afectada por nuevas sanciones de EE. UU. y falta de divisas.