El pulso del plato cubano: Precios de alimentos no dan tregua en...
En pocas palabras
Los precios de los alimentos en Cuba siguen altos, afectando el bolsillo de las familias y la capacidad de adquirir productos básicos en mercados por toda la isla.
Más detalles
Qué pasó
La mesa cubana sigue sintiendo el golpe. Los precios de los alimentos básicos no ceden y se mantienen en un escalón alto, haciendo que cada visita al mercado sea un desafío para las familias.
Es una constante presión sobre el costo de la vida, una carrera diaria para asegurar el sustento en medio de la escasez y la inflación, que parece no dar tregua.
Dónde y cuándo
Estos números que aprietan el bolsillo se han medido hasta el 13 de enero de 2026, principalmente en La Habana, pero se sienten en todo el país.
Se ven en los puestos estatales, en las mipymes que han surgido y en los puntos de venta privados. Por todas partes, el mismo panorama: la comida es cara. Desde la carne de cerdo, que se vende a más de mil pesos la libra, hasta el arroz, que ronda los 200-300 CUP, y los huevos por encima de los 3000 CUP el cartón.
Por qué es importante
Esto no es solo una cifra; es el día a día de millones de cubanos. Afecta directamente la capacidad de cada hogar para comer bien y de forma balanceada, comprometiendo la nutrición y el bienestar.
El poder adquisitivo se diluye, y el salario se estira poco o nada. Es un espejo de la situación económica general, donde la inflación y la falta de productos de primera necesidad hacen mella en la calidad de vida de la gente.
Qué dicen las partes
La información, recopilada por el medio independiente 14ymedio, dibuja una realidad que no necesita de muchas voces para ser entendida.
Es la calle la que habla, los mercados con poca variedad o con precios inalcanzables, el silencio en las colas. Los números son fríos, pero su impacto es palpable en la preocupación de la gente, que ve cómo el dinero se les va entre los dedos solo por intentar llenar la nevera y poner un plato en la mesa.
Qué viene ahora
Por ahora, la expectativa es que esta dinámica continúe. No se vislumbran cambios inmediatos que puedan aliviar la carga sobre los precios de los alimentos, que siguen siendo un lujo para muchos.
Las familias seguirán haciendo malabares, buscando alternativas y ajustando el cinturón para cada compra. La vigilancia sobre estos costos seguirá siendo una parte fundamental del pulso de la vida en Cuba, una lucha constante por la subsistencia.
Compartir esta noticia
Elige cómo quieres compartir este artículo
El pulso del plato cubano: Precios de alimentos no dan tregua en Cuba
En pocas palabras:
Los precios de los alimentos en Cuba siguen altos, afectando el bolsillo de las familias y la capacidad de adquirir productos básicos en mercados por toda la isla.