El Barrio de Cerro Belmonte en Madrid Proclamó su Independencia...
En pocas palabras
En 1990, el barrio madrileño de Cerro Belmonte se declaró simbólicamente independiente de España. Esta protesta vecinal, motivada por expropiaciones, obtuvo el insólito apoyo del dictador cubano Fidel Castro.
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Qué pasó
En el Madrid de 1990, un vecindario humilde, el Cerro Belmonte, se atrevió a soñar en grande. Cansados de sentirse olvidados y amenazados por un plan municipal de expropiación, sus vecinos organizaron una acción tan creativa como audaz: declararon su independencia simbólica de España. Con una constitución, una bandera, un himno y hasta su propia moneda, el “belmonteño”, el barrio se erigió en un “Reino”.
La chispa de la protesta prendió con fuerza, culminando en un referéndum interno. Los 214 residentes votaron, con un resultado casi unánime: 212 a favor de la separación y solo dos en contra. Era un grito, una manera ingeniosa de decir que no se dejarían pisotear.
Dónde y cuándo
Esta insólita gesta tuvo lugar en el Cerro Belmonte, un rincón de Madrid que hoy se ubica en el distrito de Valdezarza. Corría el año 1990, un tiempo donde las ciudades cambiaban y, a veces, los pequeños arrabales pagaban el precio.
Las casas del barrio, levantadas con el sudor y el esfuerzo de sus propios habitantes, se vieron en peligro por las políticas de recuperación urbana del Ayuntamiento. La votación se celebró un 5 de septiembre, en un colegio electoral improvisado en la vivienda de una vecina conocida como “La Desi”, con urnas y papeletas hechas a mano, reflejando el ingenio popular.
Por qué es importante
Lo que empezó como un asunto de barrio pronto cruzó fronteras. El dictador cubano Fidel Castro, con un ojo siempre puesto en la visibilidad política, envió un mensaje de apoyo a la peculiar independencia del Cerro Belmonte. De repente, la protesta vecinal dejó de ser un problema local y se convirtió en noticia internacional, un tema en boca de medios y observadores políticos.
Este respaldo desde la lejana Cuba amplificó la voz de los vecinos y puso en el mapa global su lucha contra las expropiaciones, aumentando la presión sobre las autoridades madrileñas. Era una jugada maestra de solidaridad política y mediática.
Qué dicen las partes
Los vecinos del Cerro Belmonte, en su mayoría familias humildes llegadas de otras regiones, alzaron su voz frente a un ayuntamiento que parecía querer borrar sus hogares. Su declaración de independencia, aunque simbólica, fue una muestra rotunda de resistencia.
Fidel Castro, desde La Habana, no solo les dio su apoyo moral, sino que invitó a 25 vecinos a Cuba, con gastos pagados. Allí, los recibió personalmente durante diez días, fortaleciendo el impacto de la protesta y proyectando el conflicto a un escenario global. Los medios españoles, incluidos algunos diarios separatistas como Egin, cubrieron ampliamente la historia, reconociendo el ingenio de esta protesta.
Qué viene ahora
La independencia del Cerro Belmonte, aunque breve —apenas duró una semana—, dejó una huella tangible. Los vecinos no se rindieron; sus huelgas de hambre y otras acciones de protesta mantuvieron viva la llama.
Finalmente, la insistencia vecinal rindió frutos. El Ayuntamiento de Madrid se vio obligado a dar marcha atrás. Las expropiaciones fueron canceladas y los residentes lograron negociar condiciones más favorables para conservar sus hogares. Así, la historia del Cerro Belmonte se grabó en la memoria como un ejemplo de cómo la creatividad y la unidad pueden cambiar el destino de un barrio.
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El Barrio de Cerro Belmonte en Madrid Proclamó su Independencia con el Respaldo de Fidel Castro
En pocas palabras:
En 1990, el barrio madrileño de Cerro Belmonte se declaró simbólicamente independiente de España. Esta protesta vecinal, motivada por expropiaciones, obtuvo el insólito apoyo del dictador cubano Fidel Castro.