Dólares para Comer: La Brecha que Separa a los Cubanos de los...
En pocas palabras
La venta de alimentos básicos en dólares en La Habana Vieja subraya el creciente empobrecimiento y la desigualdad en Cuba, donde los salarios no alcanzan.
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Qué pasó
Un revuelo se formó en La Habana Vieja. En una tienda de esas que solo aceptan dólares, se vieron huevos, un alimento tan básico, a la venta. El detalle, pequeño en la superficie, destapó una indignación profunda entre la gente.
Esos huevos, que muchos no pueden comprar, son un símbolo más de la brecha. Mientras el cubano de a pie cobra en pesos que valen poco, la comida esencial se vende en una moneda que no tiene en el bolsillo.
Dónde y cuándo
Esto ocurrió en una de las tiendas en divisa de La Habana Vieja. Era un lunes, el 26 de enero de 2026, y la escena era la misma de siempre: anaqueles con productos inalcanzables para la mayoría.
Frente a la vitrina, el contraste era duro. Los pocos con acceso a dólares podían comprar, mientras la mayoría observaba desde fuera, sintiendo el peso de la exclusión en su día a día.
Por qué es importante
Esta venta no es solo de huevos; es un espejo del empobrecimiento que golpea a Cuba. Millones de familias ven cómo su salario en pesos no alcanza ni para lo más básico, mientras los precios se fijan en dólares.
La situación profundiza las desigualdades y muestra la desconexión. El Estado promueve un mercado en dólares, pero la gente no gana en esa moneda. Esto empuja a muchos a una pobreza cada vez más extrema, afectando la vida de todos.
Qué dicen las partes
Muchos ciudadanos y analistas ven en estas tiendas en dólares una forma de exclusión. Aseguran que, si no tienes remesas, quedas fuera del mercado esencial. La queja es clara: no es justo.
Desde medios independientes como Kinkalla TV, se critica al Gobierno. Dicen que, tras 67 años, no ha logrado evitar este colapso y que, lejos de asumir su parte, traslada la carga de la crisis al pueblo.
Qué viene ahora
La vida en Cuba sigue, con el pueblo buscando mil maneras de resistir y subsistir. Inventan, comparten, se apoyan, pero la sensación es que esa resistencia se usa para mantener un modelo que no da respuestas.
Cada tienda en dólares, cada salario que no alcanza, cada estante vacío, refuerza una idea: quizás sea hora de que el pueblo decida su propio camino. El futuro pende de un hilo y la gente espera soluciones reales.
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Dólares para Comer: La Brecha que Separa a los Cubanos de los Alimentos Básicos
En pocas palabras:
La venta de alimentos básicos en dólares en La Habana Vieja subraya el creciente empobrecimiento y la desigualdad en Cuba, donde los salarios no alcanzan.