Las colas regresan a las gasolineras de Cuba, sin petróleo...
En pocas palabras
La Habana y otras ciudades cubanas reviven las largas colas en gasolineras, temiendo una nueva escasez de combustible tras la interrupción del suministro de petróleo desde Venezuela, afectando el día a día.
Más detalles
Qué pasó
Las filas, esas viejas conocidas, han vuelto a estirar su sombra por las gasolineras de La Habana y otras ciudades de Cuba. Bajo un sol que no perdona, motos, autos y camiones forman un río de espera. La gente, con la paciencia al límite, aguarda horas buscando un poco de combustible.
Es el temor a otra escasez, esa palabra que cala hondo, lo que mueve a muchos. El petróleo que llegaba de Venezuela, un salvavidas energético, ha dejado de fluir, y la preocupación se siente en el asfalto.
Dónde y cuándo
Esta escena se repite en las estaciones de servicio de la capital y otras zonas de la isla, a finales de enero de 2026. Es un reencuentro amargo con la rutina de la incertidumbre.
Los que esperan son cubanos de a pie: un jubilado en su moto, choferes de guaguas improvisadas, familias que necesitan moverse. El ambiente es una mezcla de calor, motores apagados y miradas cansadas, sin saber si al final de la fila habrá una gota de gasolina.
Por qué es importante
Venezuela cubrió casi un tercio de las necesidades energéticas de Cuba en 2025. Su ausencia, forzada por cambios políticos y presiones externas, deja un vacío enorme. Para el Estado cubano, llenarlo es un desafío titánico, sobre todo por la falta de divisas para comprar en otros mercados.
Esta carencia no solo afecta el transporte. Puede agravar los ya frecuentes apagones, complicar la distribución de alimentos y frenar la poca actividad económica. La dolarización del combustible, una estrategia reciente, también ahonda las diferencias: solo quien tiene dólares puede asegurarse el tanque lleno, mientras otros se quedan a la vera del camino.
Qué dicen las partes
En las colas, la gente habla más de miedo que de información oficial. Muchos se acercan a la gasolinera "por si acaso", esperando que, por una de esas casualidades, aparezca el preciado líquido. "Uno no sabe cuándo vuelve a haber gasolina, y si no vienes, después es peor", comenta un motorista con resignación, según recogió la agencia EFE.
Las estaciones que venden en dólares están llenas, mientras las que operan en pesos cubanos, con sus surtidores bloqueados, lucen vacías. Expertos citados por Reuters advierten que reemplazar los más de 25.000 barriles diarios venezolanos es una tarea casi imposible a corto plazo, y los economistas ya vaticinan un aumento en el costo de la vida y más interrupciones eléctricas.
Qué viene ahora
La situación promete más colas y una incertidumbre creciente. Si esta interrupción se prolonga, los costos de transporte subirán, los alimentos se encarecerán y los apagones se harán más largos y frecuentes.
El sistema de turnos digitales, como la aplicación Ticket, ha colapsado, con citas que se demoran semanas o meses, empujando a la gente de vuelta a las filas físicas. La movilidad en la isla, que ya es un reto diario, amenaza con paralizarse aún más, afectando a trabajadores, estudiantes y servicios básicos.
Compartir esta noticia
Elige cómo quieres compartir este artículo
Las colas regresan a las gasolineras de Cuba, sin petróleo venezolano
En pocas palabras:
La Habana y otras ciudades cubanas reviven las largas colas en gasolineras, temiendo una nueva escasez de combustible tras la interrupción del suministro de petróleo desde Venezuela, afectando el día a día.